Si tienes un peludito felino sabes que limpiar la caja de arena no es una de las tareas más agradables, sin embargo, es tan necesaria para el cuidado de tu gatito como lo es alimentarlo o darle cariño.

Para garantizar que tu experiencia y la de tu mascota sea excelente en este aspecto, tenemos ciertas recomendaciones que te serán muy útiles:

  1. Elige la caja adecuada: esto dependerá del tamaño de tu gatito, su edad y su raza. Si tienes más de uno, la recomendación es que compres una caja suficientemente grande o incluso una para cada mascota. 

También existen las cajas de arenas cerradas para los felinos que prefieren la privacidad, aunque si tienes varios de ellos, no es recomendable que adquieras uno. Lo último que quiere tu gato es ser sorprendido por otro mientras está haciendo sus cosas. 

Te sugerimos realizar una búsqueda en internet, podrás encontrar mucha información al respecto para tomar una buena decisión.

  1. Elige la arena perfecta: como explicamos en blogs anteriores existen varios tipos de arena. La que escojas debe adaptarse al gusto de tu peludito y al tuyo. Esto lo irás descubriendo a medida que ensayes varios tipos. Recuerda que no necesariamente la más costosa será la mejor.
  1. Elige el lugar: como mencionamos anteriormente, los gatitos prefieren tener privacidad al momento de hacer sus necesidades. Escoge un sitio de la casa que tenga poco tráfico y sea relativamente solo. No importa si vives en un lugar pequeño, de seguro podrás encontrar un espacio cómodo para tu peludito.
  1. Limpia la caja: este también fue un tema abordado en blogs anteriores y no podemos recordártelo lo suficiente. Ten en cuenta que a ti no te gustaría entrar a un baño sucio, lleno de manchas o con mal olor y a tu peludito tampoco. Trata de limpiar su caja todos los días o máximo día por medio.
  1. Revisa las deposiciones de tu peludito: sabemos que esto tal vez no sea muy agradable, pero cuando tu gatito tiene algún malestar o enfermedad usualmente se manifiesta a través de sus heces y orina. Por esta razón, debes revisarlas cuando estés limpiando su caja para detectar a tiempo cualquier problema.
  1. Utiliza bicarbonato de sodio: este componente es excelente en muchos aspectos de la vida y la limpieza es uno de ellos. Intenta poner un poco cerca de la caja para controlar olores o incluso rociar una pequeña cantidad en la arena luego de limpiarla. 
  1. Sacúdete la nariz: muchas personas no saben esto, pero al limpiar la arena de los gatos, se acumula una cantidad enorme de partículas de polvo en la nariz que como consecuencia pueden provocar alergias. Para evitar que esto suceda, sacúdete la nariz justo después de la limpieza y lávate muy bien las manos.
  1. Cambia la arena completamente: te sugerimos cambiar la arena de la caja y lavarla con jabón una vez al mes, así le podrás seguir brindando a tu gatito la sensación de una caja nueva.


Esperamos que estos simples tips te faciliten la vida y te ayuden con esta tarea.