Si tienes un felino en tu hogar debes evitar que sufra un golpe de calor, para esto te aconsejamos tener sitios con sombra. Cuando salgas, cierra las cortinas o baja las persianas para que no entre el sol directo y tu gatito pueda refugiarse del calor, manteniéndose fresco.

Permite que tu gato tenga acceso a las áreas más frescas de la casa, como baldosas, cocina o baño. Teniendo en cuenta que a la mayoría de los gatos no les gusta mojarse, prueba mojando su pelo con toallas húmedas, sobre todo en las patitas, la panza y las axilas, en estas zonas es más fácil bajar la temperatura corporal de su cuerpo. 

Otra forma, que te puede resultar fácil, es refrescar un baño húmedo en el congelador varias horas, déjalo en el suelo después para que tu gatito pueda tumbarse sobre él. 

Recuerda cepillar a menudo su pelaje, puedes sumergir el cepillo en agua para humedecer la piel. 

De igual forma, mantén un recipiente de agua fría y fresca añadiendo cubos de hielo, y si ves que le gusta deja que se los coma o que juegue con ellos. 

Por último, si tienes un ventilador o aire acondicionado, coloca una caja o cama cerca para que tu minino pueda respirar aire fresco.