Morder es una costumbre natural de los perros. Esto les ayuda a fortalecer su mandíbula y sus dientes. También les sirve para focalizar energía. El problema es cuándo muerden algo que no es apropiado.

Como decíamos, morder es algo natural en los perros, por lo que no hay que evitar que muerda. Simplemente, se trata de cuidar que no lo haga sin control y destrozando. Es decir, hay que dirigir esa mordida a objetos destinados a tal fin, como los mordedores caninos.

Es importante educar al perro de tal forma que entienda que morder no es un juego. De esta manera también evitarás que muerda los muebles, tus manos, tus zapatos o cualquier artículo que no quieras que tenga mordiscos.

Para empezar, necesitamos conocer las causas que pueden llevar al can a morder todo a su alrededor. Entre las más frecuentes están las que siguen:

  • Aburrimiento.
  • Ejercicio insuficiente.
  • Frustración.
  • Ansiedad por separación.
  • Dolor de dientes.
  • Mal aprendizaje.
  • Hambre.

¿Qué puedo hacer?

Primero, bríndale un aprendizaje adecuado para que entienda que sí puede morder y que no es una opción. Asegúrate de tener juguetes adecuados que sí pueda disfrutar.

No olvides que el ejercicio es fundamental para todo. Cada día paséalo más o menos 3 veces al día para que gaste su energía. De igual manera, cuida su alimentación.