Los gatos son animales que pasan mucho tiempo cuidando de sí mismos. Con su lengua pueden cepillarse el pelo muerto, esparcir los aceites de su cuerpo de manera uniforme y masajear las raíces de su pelaje. Debido a esto muchos dueños creen que no es necesario bañarlos, pero la suciedad y la caspa producida por estos peluditos no se irá a ningún lado a menos que se utilice agua y jabón.

Este tema es controversial, ya que existen varias opiniones acerca de la frecuencia con que deberías bañar a tu gatito. Algunas personas afirman que debería hacerse cada mes, otras dicen que a partir del año puedes bañarlo cada 3 o 4 meses y hay pocas que creen que debe hacerse anualmente debido al estrés que les produce este evento. 

Es común que los gatitos no quieran estar cerca del agua, pero si se acostumbran desde una edad temprana, los baños no representarán algo negativo para ellos y podrás limpiarlos fácilmente. 

Teniendo en cuenta que muy probablemente tu peludito se siente atemorizado al momento de bañarse, queremos dejarte estas recomendaciones que puedes poner en práctica la próxima vez que debas hacerlo:

  1. Escoge un lugar cómodo

Te recomendamos utilizar una bañera o recipiente que se adapte a su tamaño, de esta manera se moverá menos. Adicionalmente, puedes utilizar un tapete para que no se resbale, así será más cómodo limpiarlo.

  1. Utiliza agua tibia

Es recomendable que no utilices agua fría ni caliente, debes encontrar un punto medio entre estas temperaturas para que tu peludito no sienta frío y esté tranquilo mientras lo bañas.

  1. Usa el shampoo adecuado

Es muy importante que compres un shampoo ideal para el pelaje de tu gatito. Puedes consultar con tu veterinario cuál es la mejor dependiendo de la raza y su estado de salud. No utilices shampoos para humanos, ya que estos no cuidan su PH.

  1. Sé paciente

Debes prepararte para una misión un poco difícil, la mayoría de los felinos odian el agua incluso a una temperatura agradable. No te desesperes ni lo grites. En lugar de eso, intenta elogiarlo para que se calme y busca ayuda si es necesario. 

  1. Protege sus oídos

Antes de meterlo en la bañera o recipiente que vas a usar, asegúrate de introducir una pequeña mota de algodón en sus oídos para que el agua no entre. Tampoco sumerjas a tu gatito en el agua, el agua en esta zona del cuerpo puede causarle varias enfermedades.