El pan es, sin duda alguna, uno de los alimentos más habituales y consumidos en todos los hogares. Al tratarse de un alimento muy perecedero, muchas personas aprovechan para ofrecer a sus peludos trozos de pan en cuanto este se pone duro. Pero, ¿los perros pueden comer pan? ¿Qué pasa si le das pan a tu peludito? 

La próxima vez que quieras darle de comer pan a tu perrito, lo primero que debes de saber es que los canes son unos animales carnívoros y no omnívoros como las personas. Esto significa que su organismo no está igual de preparado que el nuestro para asimilar los carbohidratos. 

Sin embargo, la domesticación ha ido provocando una serie de modificaciones en el sistema digestivo canino. Una de las más importantes ha sido la encabezada por el genetista Erik Axelsson, de la Universidad de Uppsala en Suecia, quien partiendo de la base de que perros y lobos comparten el 99,8% de los genes, estudió el efecto del pan en el organismo de ambos animales llegando a una doble conclusión:

  • Los peluditos tienen una mayor capacidad para descomponer los carbohidratos que los lobos.
  • La capacidad para asimilar los hidratos de carbono de los perros es mucho menor que la de las personas.

A pesar de que la domesticación ha ayudado a mejorar el grado de tolerancia de los perros a los hidratos de carbono, su tolerancia a este grupo de alimentos es todavía insuficiente.

Por tanto, dado que su sistema digestivo no está preparado para absorber, digerir y alimentarse de hidratos de carbono, los médicos veterinarios recomiendan no incluir el pan en la dieta habitual de los peludos.  No significa que no lo puedan comer de vez en cuando y de forma controlada para evitar.