Es común que tu perrito experimente sensaciones de temor frente a diferentes situaciones a lo largo de su vida. En cualquier ser vivo el miedo es un sentimiento normal, así que debes ser muy paciente con tu peludito y brindarle confort durante esos eventos que lo atemorizan.

Primero debes saber que tu canino puede sentir miedo con algunas cosas como:

  • Ruidos fuertes. Los perritos tienen un oído muy sensible así que el sonido de la pólvora o los truenos representan una molestia para ellos. También el ruido que emiten algunos electrodomésticos como la aspiradora, el secador de pelo o la licuadora pueden asustarlos, aunque estos son controlados con mayor facilidad.
  • Veterinario. Es uno de los temores más comunes, ya que tu mascota lo asocia con una experiencia dolorosa que usualmente involucra agujas o medicamentos, así que no te extrañes si tiembla al verlo. 
  • Personas. Este miedo es más frecuente en perritos que han sido maltratados o que nacen con un carácter tímido y reservado. Así como conoces personas que no les gusta interactuar, también puedes ver caninos con esta misma inclinación. 
  • Otros perros o animales. El temor a socializar con otros seres vivos puede generarse a partir de la sobreprotección de los dueños o porque nunca lo han hecho antes. Ante esta situación, no debes preocuparte, solo deja que tu mascota explore, se sentirá cómoda rápidamente. 
  • Agua. Aunque es un miedo menos común en los caninos respecto a los felinos, debes saber que puede darse en muchas ocasiones. Si tu peludito es uno de ellos, procura no exponerlo repetidamente a esta situación.
  • Soledad. La mayoría de los perros, a diferencia de los gatos, necesitan sentirse acompañados por su dueño todo el tiempo, por esto, quedarse solos en casa puedes provocarles temor y ansiedad. Siempre habrá algunas excepciones, pero es bastante frecuente en los caninos. 

Ahora seguro te estarás preguntando qué puedes hacer para calmarlo cuando tiene miedo. La respuesta a este interrogante es no potenciar sus temores acariciándolo y hablándole bonito, ya que asociará esto con una buena conducta que difícilmente se puede corregir. Por otro lado, es igual de importante que no te enfades con él ni le grites, piensa que tú también sientes miedo. La manera correcta de lidiar con los temores de tu peludito es mostrarte lo más indiferente que puedas, alejarlo de la situación por un momento y luego acercarlo lentamente para que pueda ver que no hay nada malo (todo lo anterior depende de la situación).