¡Guau, guau, guau!

Los ladridos constantes de cualquier perro pueden volver loco a sus propietarios.

Si tu perro ladra constantemente seguro que has tenido la sensación de vivir una situación incontrolable. Puede ser molesto para tus vecinos y las personas que se relacionan contigo y tu perro. Pero si los ladridos de tu perro se han convertido en rutina, posiblemente haya un problema mayor 

Las razones más comunes por las que un perro no deja de ladrar son: la ansiedad, la obsesión y la excitación. Sin embargo, a veces es difícil de comprender para los propietarios que se esfuerzan por atender y cuidar lo mejor posible a su mejor amigo. Si tienes un perro, una de las cosas que debes saber es que los ladridos es la forma que tiene de comunicarse tu fiel compañero.


¿Qué intenta decirte tu perro con sus ladridos?

Están aburridos, se sienten solos o sufren ansiedad por separación
Los perros son animales de manada, y si se les deja solos demasiado tiempo o con demasiada frecuencia, pueden ladrar. Lo harán especialmente si sufren ansiedad por separación.

Son muy territoriales, protectores o se asustan fácilmente
Muchos perros son, por naturaleza, protectores de su casa y familia. Pero la mayoría de los perros tienen este instinto en cierta medida. Estos ladridos tienden a ser un poco más agresivos, sobre todo si se sienten amenazados.

Son especialmente excitables, sociables o buscan atención
A veces los perros ladran cuando se alegran de ver a alguien. Si tu perro es muy sociable, ladrar podría ser su forma de jugar y relacionarse con una persona o animal.

¿Qué hacer?

  • Atiende sus necesidades
  • Interactúa con tu peludito a diario 
  • Crea un horario y síguelo 
  • Muchos huesos y juguetes