Cuando un perro muerde es necesario analizar el contexto en el que se produce el gesto, preguntarse por qué y buscar soluciones a esta conducta, recordando que el perro puede morder a seres vivos u objetos.

El cachorro recién nacido, todavía sordo y con los ojos cerrados, se orienta de manera táctil en busca de su madre y hermanos y si lo separas de ellos reacciona quejándose y balanceando la cabeza hasta encontrarlos. Cuando el cachorro empieza a socializar toma conciencia de su entorno y aprende a reaccionar ante los estímulos de forma adecuada. Si acariciarlos aumentará el vínculo que nos une, también es bueno no excederse en determinadas circunstancias. Por ejemplo:

  1. Durante el juego: Intentar sujetar y acariciar al perro en estos momentos podría tener como consecuencia que los cachorros muerdan porque están tan agitados que no pueden controlarse en esos momentos de excitación, con el riesgo de que nos hagan daño
  2. Durante el sueño: Durante la fase de sueño profundo, ser tocado incluso con una caricia podría hacer que se sobresalte, con el reflejo instintivo de morder tu mano.  


¿Por qué mi perro adulto me muerde las manos cuando lo acaricio?

  1. Excitación: El grado de exaltación que alcanza es tal, que no controla su reacción y tiende a morder, aunque realmente no quiera hacernos daño. 
  2. Miedo: Esto pasa por varias razones como: la falta de socialización con humanos, o eventos desagradables y traumáticos.


¿Qué hacer si mi perro me muerde cuando lo acaricio?

  1. Acariciarlos con la mano abierta a los lados provoca tranquilidad, baja la vigilia y reduce el estrés.
  2. Las palmaditas tienden a excitarlos.
  3. Los rasguños en la espalda y los hombros son una fuente de gratificación y una forma muy apreciada de felicitar su comportamiento.