Es esencial para todos los perros hacer ejercicio y tomar aire fresco cada día. Los paseos diarios pueden ayudar a mantener un peso óptimo en tu perro, mejorar su estado cardiovascular, reducir la presión arterial, fortalecer los músculos y los huesos y disminuir el estrés. Además, es una forma estupenda de que tu perro y tú se relacionen y socialicen.

Enseñar a tu perro a pasear con la correa suelta requiere paciencia y tiempo, pero vale la pena para garantizar que tú y tu perro puedan pasear relajados y de forma segura. Lo primero que hay que mencionar es que las correas son vitales. Nunca se debe pasear sin correa en una zona pública y abierta, especialmente si tu perro tiende a escaparse. Por eso es tan importante aprender la técnica de paseo adecuada para disfrutar del tiempo al aire libre juntos caminando uno al lado del otro.

Equípate adecuadamente

  • Arnés: En lugar de un collar tradicional para perros, un arnés ajustado al pecho quita la presión de la zona sensible del cuello del perro distribuyendo la presión de forma más uniforme alrededor del cuerpo.
  • Correa: Lo siguiente que necesitas es una correa que pueda extenderse hasta 2 metros o más de longitud. Esto permitirá que tu perro tenga la suficiente libertad para explorar y, al mismo tiempo, te dará el control.
  • Golosinas: Serán útiles para que puedas premiar y reforzar el comportamiento correcto.

¿Cómo entrenarlo?

  1. Empieza sin correa: Se recomienda comenzar el adiestramiento en casa o en el jardín. Tu perro estará relajado en este entorno y le resultará mucho más fácil aprender nuevos comportamientos en un lugar donde no se distraiga fácilmente. El objetivo es enseñarle con recompensas. Puedes comenzar por trasladarte a otra parte de la casa o jardín y llamar a tu perro para que vaya a tu lado. Es posible que necesites algunas golosinas al principio para atraerle. Repite este proceso varias veces sin la correa y luego puedes introducirla una vez que tu perro te siga de forma natural.
  1. Paseos cortos: Una vez que haya tenido éxito en casa, es hora de salir al exterior. Comienza con paseos cortos por tu zona y en rutas en las que no se encuentre con muchas otras personas o perros. De este modo, podrás entrenar a tu perro para que camine a tu lado sin necesidad de tirar de la correa en caso de emergencia. El objetivo es enseñar a tu perro que cuando camina a tu lado con la correa suelta consigue avanzar, pero que en cuanto tire de la correa el paseo se detendrá.
  2. Deja de caminar: Deja de caminar en cuanto la correa empiece a tensarse; quédete quieto, permanece callado y no avances hasta que tu perro haya vuelto a tu lado y la correa esté más suelta. No es necesario tirar de la correa como respuesta, simplemente quédate parado y espera o camina un par de pasos en la dirección opuesta para que tu perro vuelva a tu lado. Recuerda premiar a tu perro cuando lo haga de manera correcta.
  3. Mantente alerta: Intenta anticiparte a cualquier distracción que pueda hacer que tu perro tire de la correa, como una persona u otro perro. Se proactivo y aumenta el espacio entre tu perro y la distracción, o llama su atención con una golosina antes de que tenga la oportunidad de distraerse.

Constancia: La constancia es la clave. Para que tu perro aprenda esta técnica es recomendable practicarla a diario e idealmente a la misma hora cada día. Debes ser consecuente con los pasos anteriores y, poco a poco, tu perro reconocerá que se le recompensa por caminar a tu lado y se convertirá en algo natural para él. Esto no sólo hará que todos los paseos futuros sean mucho más agradables, sino que una técnica de paseo adecuada hará que tu perro esté lo más seguro posible en lugares públicos; que no tire de la correa y se haga daño y que sea consciente de que debe permanecer cerca de ti.