Seguramente te has preguntado si tu perrito puede identificar los colores que le muestras o si le llama la atención uno más que otro. Hay personas que aseguran que los caninos solo ven a blanco, negro y en escala de grises y otras creen que perciben los colores de la forma en que los humanos lo hacemos. 

La verdad es que ninguna de las afirmaciones anteriores es correcta. 

Según un estudio publicado recientemente en la Revista “Pshycology Today”, los perros si perciben colores, sin embargo, no pueden visualizarlos en tonos tan intensos como los humanos, ya que no tienen suficientes conos en sus ojos para capturar la luz. 

Para explicarte un poco más, los conos son aquellas células de la retina que perciben la luz. Los humanos tenemos tres en cada ojo. Estas nos permiten percibir los colores de la manera en que lo hacemos, sin embargo, los peluditos caninos solo tienen dos y por eso no los colores que ven son diferentes a los nuestros.

Para resumir, tu perrito puede ver colores como el amarillo y el azul, además de visualizar objetos en una escala de grises. Por otro lado, los tonos más intensos como el naranja, el verde y el morado son bastante confusos para ellos, ya que se tornan amarillentos y en algunas ocasiones incluso no pueden distinguirlos. 

Ahora sabes por que cuando le lanzas un juguete o agitas algo de color llamativo para ti, no muestra ningún interés. No te ignora, solo no puede verlo correctamente. 

Ahora seguramente sientes curiosidad por saber cómo se guía tu mascota y cuál es entonces su sentido más desarrollado… ¡tenemos la respuesta! El olfato. Los caninos tienen este instinto 10.000 mil veces más sensible que su sentido del gusto y de la vista. 

Incluso, si comparamos su olfato con el de los humanos, son mucho más superiores en este aspecto. Mientras nosotros tenemos solo cinco millones de receptores olfativos, los perritos pueden tener entre 200 y 300 millones dependiendo de la raza. Además, el área del cerebro dedicada al sentido del olfato es 40 veces mayor que la de las personas. 

Ahora que ya sabes que tu peludito “ve” por su nariz, tal vez quieras estimularlo más constantemente a través de este sentido.