Cada minino puede tener una relación especial con un miembro de la casa. En la convivencia con los humanos y gatos hemos podido observar que existen relaciones muy especiales. Tratando de humanizar estas relaciones, decimos aquello de que el gato ha escogido a una de las personas de la casa como su favorita. Pero, ¿es realmente así?

Recordemos que los gatos son animales domésticos que no han sido del todo domesticados, conservan mucho de su origen salvaje, así que observarlos desde esta perspectiva nos da una información muy valiosa. Por otro lado, los gatos no nos ven como personas o como dueños, sino como iguales. Los mininos nos ven como versiones gigantes de ellos mismos. Según un estudio de la Universidad de California.

Podemos observar que es cierto que en algunas casas hay gatos que muestran de manera muy explícita su preferencia hacia una persona.Y lo más curioso es que no siempre es la persona que les da alimento, por lo que parece que hay razones que van más allá de la supervivencia o el beneficio. 

¿Qué influye para que un gato tenga preferencia hacia una persona?

Los gatitos cachorros no suelen tener miedo de los humanos. Si en ese momento existe una interacción entre humano y gatito, es posible que se genere una conexión muy especial.

De manera voluntaria o involuntaria, muchos gatitos son retirados de su madre a muy temprana edad. El cuidado de los mininos huérfanos es esencial y requiere de tacto y paciencia. Y en esos momentos de desamparo puede conectar muy bien con aquella persona que le brinde calor de hogar.

En esta primera etapa de vida se produce la socialización, y según como se haya dado, el gato puede tener una forma distinta de relacionarse con las personas. La primera etapa de vida del gato es crucial para forjar su carácter, pero más allá de lo que ocurra en ese momento, cada minino tiene su personalidad. En general los gatos han sido conocidos por ser independientes, este rasgo se les atribuye sobre todo por esta forma de vincularse con las personas y entre ellos. Y más allá de ser independientes, lo que no suelen ser es sumisos y obedientes a la manera en que nosotros, los humanos, entendemos por obediencia.

En este carácter sólido muy personal de cada minino encontramos gatos que conectan más con una personalidad humana que con otra. Es lógico que un gato tranquilo prefiera estar con una persona que también lo sea, y viceversa. Un gato que sea muy activo y joven conectará más con personas energéticas, y un gato muy mayor con personas más tranquilas e incluso que también sean personas ancianas.