¿Sabías qué en el antiguo Egipto los gatos eran adorados como dioses y tenían todas las comodidades de los faraones? Hoy en día todos los dueños de gatos saben que ellos siguen teniendo esa percepción de dioses y dueños de todo.

Los antepasados de esta raza tienen más de 4.000. años, por lo que hablamos de una de las razas más antiguas del mundo. Los gatos de esta raza tienen unas características muy peculiares, en muchas ocasiones puede ser difícil de identificar pero si estamos atentos podremos reconocer a un Mau Egipcio a la perfección:

  1. Pelaje: son de varios colores, pero los más comunes son naranjas con manchas marrones y un tono bronceado o plateados con manchas grises y un fondo de pelo gris azulado.
  2. Mirada: tienen los ojos ligeramente más grandes y separados que otras razas de gato por lo que muchas veces puede parecer que tienen cara de preocupación.
  3. Cola: normalmente la llevan enroscada, algo que es muy característico de la raza de gato Mau Egipcio.
  4. Tamaño: son gatos de tamaño medio.

Los mininos de esta raza son muy juguetones y cariñosos, les gusta estar en compañía y compartir vida con sus dueños. La gran inteligencia de esta raza de gato les permite aprender trucos y juegos con una gran atención. Siempre es recomendable tener otro gato en casa para que pueda entretenerse jugando el tiempo que no estemos en casa.

¿Qué tener en cuenta antes de tener un Mal Egipcio en casa?

  • Si no es tu primer minino, es importante que sean receptivos y tengas la certeza de que van a aceptar al nuevo inquilino. Si el nuevo gato es cachorro será mucho más fácil introducirlo en el nuevo hogar, pero una de nuestras recomendaciones es tenerlos el primer día en habitaciones separadas e intercambiarles mantas que tengan el olor del otro para que puedan ir conociéndose a distancia.
  • Si tienes roedores o aves en casa, ten mucho cuidado, esta raza de gato tiene un instinto muy cazador y no dudará en convertir en trofeo al resto de tus mascotas.
  • Ten preparados juguetes y rascadores para que los identifique desde un primer momento como suyos y no utilice tus muebles de rascador si necesita afilarse las uñas.
  • Préstale mucha atención los primeros días para que se sienta cómodo y bríndale todo lo que necesite, al fin y al cabo, en el momento en el que decides tener un gato, el gato pasa a ser tu dueño.