Una de las formas de ayudar a prevenir los problemas urinarios es conseguir que nuestro gato beba el agua necesaria. Para estar bien hidratado tu minino debe de beber alrededor de 45ml o 50ml de agua por kg de peso al día. En otras palabras, si tu minino pesa 5kg debe beber unos 225ml al día.

El agua juega múltiples roles vitales en el organismo de los felinos. Aquí una explicación detallada de algunos de estos roles:

Hidratación celular: El agua es fundamental para mantener las células del cuerpo de un gato funcionando correctamente. Actúa como un solvente que permite la disolución y transporte de nutrientes esenciales a través de las células, facilitando así el metabolismo y la eliminación de desechos.

Regulación de la temperatura corporal: Los gatos son animales que tienden a mantener una temperatura corporal constante. El agua les ayuda a regular su temperatura a través de la evaporación, ya sea mediante la transpiración a través de las almohadillas de las patas o mediante la respiración a través del jadeo. La hidratación adecuada permite a los gatos regular su temperatura corporal de manera efectiva.

Lubricación de las articulaciones y los tejidos: El agua es esencial para mantener las articulaciones y los tejidos del gato lubricados. Contribuye a la producción de líquido sinovial, que actúa como un lubricante natural en las articulaciones, permitiendo un movimiento suave y sin fricción. Esto es especialmente importante en gatos de edad avanzada o con enfermedades articulares como la artritis.

Eliminación de desechos: El agua es esencial para la función renal de los gatos. Ayuda a filtrar y eliminar los productos de desecho a través de los riñones, contribuyendo así a la producción de orina y al mantenimiento del equilibrio hídrico del organismo. Una hidratación insuficiente puede aumentar el riesgo de enfermedades del tracto urinario en los gatos, como la formación de cálculos o infecciones.

Como puedes ver, la hidratación adecuada es fundamental para mantener la salud y el bienestar de nuestros amigos felinos. Es importante asegurarse de que siempre tengan acceso a agua fresca y limpia, y estar atentos a cualquier signo de deshidratación para actuar rápidamente y garantizar una adecuada hidratación.