Al igual que las personas, los gatos tienen diferentes formas de comportamiento, algunos de ellos pueden ser más meticulosos con la higiene, esto incluye por supuesto su caja de arena.

Imagínate por un segundo que entras a un baño sucio, con papel regado en todos lados, malos olores y manchas… no te gustaría, ¿verdad? Pues así mismo se siente tu peludito con una caja de arena sucia. 

Entonces viene la pregunta: ¿cada cuánto tiempo debo limpiar la caja de mi gatito? La respuesta dependerá del tamaño de esta, las deposiciones que tu mascota haga en el día y el número de felinos que tengas en casa. 

En general, te recomendamos hacer la limpieza una o dos veces por día, incluso, es mucho mejor si lo haces justo después de que tu gato termine de hacer sus necesidades. Adicionalmente, es importante mencionar que si tienes varios en casa, es mejor que tengas una caja de arena para cada uno. De esta manera les será más cómodo usarla.

Otro de los aspectos para tener en cuenta es el cambio de arena regularmente. Existen varios tipos de este material que podrás elegir según tu gusto (y el de tu minino), tus necesidades o tu presupuesto. Una de ellas es la arena aglomerante, esta se compone de minerales y sustancias que le permiten aglutinarse cuando entra en contacto con líquidos, de esta forma, puedes sacar fácilmente la orina de tu gatito con una pala.  Además, controla los malos olores y dura más tiempo que las no aglomerantes.

También existe la arena de sílice, este gel absorbe las humedades y elimina por completo los olores logrando que la caja de tu peludito siempre esté seca y limpia a pesar de que no extraigas la orina. Este tipo de arena puede ser un poco dura, así que no siempre es aceptada por los felinos. 

Por último, está la arena biodegradable compuesta de fibras vegetales, granos de maíz o madera. Este material es amigable con las tuberías e incluso puede tener propiedades aglomerantes. Su único defecto es que en algunos casos contiene aditivos y químicos de los materiales con que se fabrica. 

Si usas arena aglomerante o no aglomerante, es recomendable que la cambies de una a dos veces por semana dependiendo de la condición en que se encuentre. Si eres de los que prefiere la arena de sílice, te sugerimos cambiarla una vez cada cuatro semanas. 

Ahora ya sabes cómo lograr que tu gatito tenga un lugar agradable y aseado para realizar sus necesidades. Trata de ponerte en su lugar y pensar qué podría ser más cómodo para él.