La insuficiencia renal en los gatos o el fallo renal crónico es una de las patologías más habituales en los gatos de edad avanzada. Normalmente, esta disfunción evoluciona paulatinamente conforme se van agravando los síntomas de la enfermedad. Su detección precoz es muy importante, los buenos cuidados y un tratamiento adecuado pueden conseguir que el felino goce una mejora en su calidad de vida. Incluso se puede llegar a retardar el avance del mal, lo que consigue dilatar la esperanza de vida de la mascota.


Síntomas:

  • No quiere comer
  • Bajo peso
  • Deshidratación
  • Aletargamiento y conductas depresivas


Causas de la insuficiencia renal:

No se tiene un origen claro de la patología y en las biopsias realizadas solo se encuentra una transformación de los tejidos normales en fibrosos, acompañada de la hinchazón del órgano.

  • Lo cierto es que estos síntomas también se asimilan a otras muchas dolencias como la pancreatitis en los gatos.
  • Poliquistes en los riñones. Afectan, sobre todo, a las razas exóticas. Los quistes van reemplazando el tejido sano.
  • Tumores, como los linfomas, que acaban produciendo un fallo renal severo.
  • Infecciones de la vejiga que llegan a afectar a los riñones.
  • Cuestiones genéticas, inflamación continuada, elementos tóxicos…


El fallo de los riñones puede ocurrir en cualquier gato. Sin embargo, es más probable detectarlo en animales de mediana o avanzada edad. Es más común cuanto más mayor es el gato. A partir de los 8 años, aumentan mucho las probabilidades de que la mascota pueda padecer esta dolencia.