El caniche es un perro de origen francés. En sus inicios esta raza se utilizaba para recuperar las piezas que los cazadores abatían y caían al agua, tales como patos o gansos. Por este motivo, los criadores seleccionaban y fomentaban características como la versatilidad para desenvolverse por diferentes terrenos, la resistencia física y la predisposición para lanzarse al agua y nadar.

Estos tienen una facilidad para aprender y adaptarse a distintos ambientes, el poodle es considerado como una de las razas caninas más inteligentes. Por este motivo es fácil encontrar caniches o cruces de estos (como el labradoodle o el goldendoodle) ejerciendo distintos tipos de trabajo, como el de terapeutas en intervenciones asistidas por animales o el de perros lazarillo para personas con discapacidad visual.

Además, su temperamento alegre y sociable, su bonita apariencia y su fidelidad han convertido al caniche en uno de los perros más populares para la convivencia en familia.

¿Qué debes de tener en cuenta?

Su historia, es importante conocerla antes de incorporar a tu nuevo miembro de la familia. Hoy en día estamos acostumbrados a ver caniches en shows y exposiciones de belleza canina y su distinguida apariencia nos puede hacer pensar que esta raza es frágil y delicada, ¡pero nada más lejos de la realidad! Los caniches conservan el temperamento enérgico, la valentía y la fortaleza de la época en que acompañaban a los cazadores y esto debemos tenerlo en cuenta a la hora de educarlos.

¿Cómo educarlo?

La educación del caniche no requiere unas pautas demasiado diferentes a la de otras razas. La inteligencia y el apego del caniche por sus tutores lo convierte en un perro muy adecuado para cualquier persona que esté dispuesta a dedicarle el tiempo y el cariño suficiente, aunque a priori no tenga demasiada experiencia en entrenamiento canino.

Los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de educar a un cachorro de caniche:

  • Socialización temprana: Los caniches tienden a ser perros muy sociables por naturaleza, pero es imprescindible que, desde pequeños, los expongamos poco a poco a los diferentes estímulos con los que se irán encontrando a lo largo de su vida para garantizar una buena habituación a los mismos y prevenir la aparición de miedos o fobias que, a su vez, pueden desencadenar problemas de conducta.
  • Cohibirlo de la mordida: Otro de los ejercicios básicos que es conveniente realizar con el cachorro es el relativo a la inhibición de la mordida y el juego adecuado. La forma natural de jugar de los cachorros consiste en «cazar» y mordisquear todo aquello que esté a su alcance, incluidas nuestras manos y pies, y esto no es diferente en el caso de los caniches. Es recomendable enseñar al cachorro a controlar la fuerza con la que muerde y acostumbrarle a jugar con nosotros siempre a través de juguetes como cuerdas o mordedores. De esta forma, evitamos que de adulto sea demasiado brusco y llegue a hacernos daño a nosotros o a otras personas.

Pautas higiénicas: Para empezar a enseñar a nuestro peludito a hacer sus necesidades en la calle, debemos esperar a que tenga puestas todas sus vacunas de cachorro y, a partir de entonces, comenzar a sacarlo a pasear y reforzar muy alegremente este comportamiento cada vez que se produzca.