Las enfermedades que pueden transmitirse de forma directa o indirectamente entre animales y personas pueden estar producidas por bacterias, virus, hongos y parásitos. En el caso de nuestros gatitos, con los cuales compartimos espacios, es muy importante conocer las más frecuentes, que pueden afectar tanto a nuestra mascota como a nuestra familia. 

Recuerda que seguir ciertas pautas para prevenirlas puede hacer la diferencia. En general tener una higiene adecuada, una alimentación saludable, cumplir los planes de vacunación y desparasitación recomendados por el veterinario son un must.  

¿Cuáles son estas enfermedades y sus efectos en nosotros?

Rabia: Es una enfermedad vírica producida por un Lyssavirus de la Familia Rhadoviridae que afecta a los mamíferos  y se transmite por la mordedura o arañazo de un animal enfermo.

La enfermedad pasa por varias fases de duración variable, comienza con cambios de comportamiento y de apetito, mostrándose cada vez más agresivo y nervioso. Hay un exceso de salivación, vómito y fiebre. 

Bartonellosis: Las pulgas inoculan las bacterias a los gatos mediante la picadura. Los gatos llevan las bacterias en su sangre sin mostrar sintomatología. La transmisión a las personas no es desde la sangre del gato, sino por medio de arañazos del gato cuyas garras pueden vehicular heces de pulgas contaminadas con bacterias. En el hombre produce lesiones cutáneas, inflamación de los ganglios y puede llegar a afectar a varios tejidos y de forma muy grave al hígado.

Dermatofitosis: Microsporum canis es el principal hongo causante de la dermatofitosis o “tiña” en gatos que produce lesiones cutáneas y puede contagiarse al hombre.

Toxocariasis: Se trata de un gusano intestinal del gato que puede transmitirse al hombre por los huevos eliminados por gatos que se eliminan por las heces. Los gatos se infectan al ingerir ratones hospedadores del parásito o huevos directamente de zonas contaminadas. Los gatitos son los que más padecen la enfermedad, aunque los gatos adultos muy parasitados también pueden hacerlo. En todo caso, los gatos adultos son fuente de contaminación. Generalmente se trata de síntomas digestivos por la presencia de gusanos en el intestino de los gatos, aunque también puede haber otros síntomas como respiratorios.

Prevención y consejos:

  • Visitar regularmente al veterinario y seguir el plan de desparasitación mensual. 
  • Cumplir con el plan de vacunación de tu mascota recomendado por tu veterinario.  
  • Una alimentación saludable y equilibrada para sus necesidades es fundamental para que la salud de tu gato no caiga ante los parásitos y prevenir enfermedades en gatos.
  • Medidas de higiene: limpieza del animal, de sus zonas de juego y de sus accesorios, así como del arenero (con la precaución de utilizar guantes). Lavarnos las manos con frecuencia.
  • Comprobar asiduamente el estado del pelo y la piel de nuestro gato. Prestar especial atención en el caso de que nuestro gato acceda al exterior, tenga contacto con otros animales, pueda cazar o ingerir ratones u otros animales, insectos o comida que desconocemos.