¿Has decidido castrar a tu peludito? Es una excelente decisión sanitaria y tiene varios beneficios para tu mascota. Habrá desaparición de los síntomas del celo, reducción de comportamientos agresivos y prevención de cáncer de mama, cáncer de testículos y problemas de próstata.

La esterilización es una intervención rutinaria de riesgo mínimo, pero debes tener en cuenta varios puntos esenciales para el post-quirúrgico. 

Primero debes darle cariño y atención extra a tu peludito, además ten en cuenta los siguientes tips:

  1. Debes tener un buen manejo de los medicamentos. Para evitar infecciones y reducir el dolor los analgésicos y antibióticos son esenciales. Sé estricto y sigue las instrucciones de tu veterinario. Puedes mezclarle los medicamentos con su comida o premios blandos para asegurarte de que se los coma.
  2. Debes cuidar de su reposo. Durante este tiempo es necesario que reduzcas sus salidas al mínimo. Está prohibido saltar, jugar, correr o cualquier tipo de movimiento fuerte. Brindale un espacio limpio y de relajación completa.
  3. Para asegurarte que la herida cicatrice correctamente, es importante limpiarla alrededor de 2-3 veces por día con productos antisépticos, no con agua y mucho menos con jabón. Evita que se rasque o se lastime la zona hasta que esté completamente aliviada.
  4. Tras la esterilización no es recomendable que tu peludito coma o tome agua, ya que la anestesia le puede dar náuseas. Después de una hora comienza a brindarle poca agua, observando que no vaya a vomitar. 

Durante este tiempo evita dejar sola a tu mascota, brindale mucho amor, cariño y atención. Así evitarás que se lastime y que la curación sea lo más rápida posible. Unos días perfectos para el arrunchis con tu mascota.