La esterilización de una gata es una operación común que la realiza un veterinario, se basa en la extracción de los órganos sexuales. Gracias a ella se pueden reducir no solo los habituales episodios de marcaje o agresividad de las gatas en período de celo, sino que también contribuye a prevenir algunas enfermedades, como el cáncer de útero o de mama, que son afecciones que ponen en riesgo la vida de tu felino.


¿Qué cuidados se necesitan durante la recuperación de una gata tras su esterilización?

Cuidado de la herida: Es fundamental limpiar y desinfectar la herida al menos 3 veces al día. Conviene evitar que la gata se toque o entre en contacto con ella para evitar lesiones o una infección. Para protegerla pueden utilizarse vendajes abdominales o bodies especiales que la cubran.

Sigue las indicaciones de tu veterinario: En los días del postoperatorio, el veterinario te recetará antibióticos y analgésicos para que la herida cicatrice convenientemente y ayudar a tu gato a combatir las posibles molestias. Sigue las pautas e indicaciones que el veterinario te haya dado al respecto.

Una alimentación apropiada: La esterilización provoca una serie de cambios hormonales en tu gata que conllevan la ralentización de su metabolismo por la disminución de las hormonas sexuales. Las implicaciones son varias: el apetito se incrementa pero la actividad disminuye y en consecuencia la energía que la gata gasta a lo largo del día también lo hace.

Ten cuidado con la obesidad, ya que suele ser habitual en las gatas tras la operación. Para prevenirla, es importante controlar los aportes calóricos de su dieta y el consumo diario de comida, así como impulsar una actividad física regular.

Ten paciencia: Es importante que seas paciente con tu gata y te muestres cariñoso y cercano. Es habitual por ejemplo que una gata esterilizada orine en todas partes. No la regañes e intenta ser comprensivo y buscar soluciones para que tu gata se relaje y vuelva a sus rutinas cotidianas lo antes posible.

Facilita la vida de tu gato: Los días posteriores a la operación debes procurar que tu gato no realice movimientos o actividades que puedan reabrir su herida o con los que pueda dañarla. Evita que suba a determinadas alturas y coloca su agua, comida y arenero cerca de su lugar de descanso, aunque separados entre sí. No conviene que al principio salga al exterior y deben controlarse sus interacciones con otros animales, para evitar que se hagan daño con algún juego.