Es muy común que los perritos cachorros, o incluso algunos adultos, muerdan ciertos objetos a su alrededor como zapatos, controles remotos, muebles, plantas, entre otros. Este patrón de comportamiento puede darse por varias razones: tu peludito se siente ansioso cuando lo dejas solo, está aburrido por falta de actividad, es más hiperactivo que otros caninos o tiene un problema de ansiedad. También es importante tener en cuenta que durante los primeros 6 meses de vida, es muy normal que tu mascota muerda cualquier cosa, ya que, igual que los bebés humanos, experimenta molestias en las encías a medida que van creciendo sus dientes.

Existen ciertas recomendaciones para ayudarte a controlar esta conducta mayormente molesta. Aquí te dejamos algunas:

  1. No dejes objetos a su alcance y sé muy paciente.

Primero debes saber que el cambio comienza por ti. Es tu responsabilidad no dejar objetos que tu peludito pueda morder a su alcance. Adicionalmente, debes entender que su entrenamiento tomará tiempo, por esto debes ser muy paciente. La violencia física no ayudará a corregir el problema.

2. Vigílalo

Cuando tu mascota experimenta este tipo de comportamiento es importante que lo vigiles y cuando lo veas masticando algo, actúes rápidamente diciéndole “NO”, apartándolo del objeto y dándole sus juguetes. Con el tiempo entenderá que esto es lo adecuado.

3. Compra juegos que le agraden.

Cómprale juguetes útiles para rascar sus encías o que contengan premios dentro, así centrará toda su atención en estos y pasará mucho más tiempo sin morder tus pertenencias. A veces lo más sencillo puede funcionar, intenta dejarlo jugar con botellas de plástico o cualquier otro objeto casero que no te importe desechar.

4. Realiza actividad física con tu peludito.

Como mencionamos anteriormente, una de las causas por las que tu perrito puede morder todo lo que encuentra es el aburrimiento por falta de actividad física. Jueguen y salgan a caminar o a trotar, esto lo agotará y llegará a casa con menos energía para destruir todo a su alrededor.

5. Mantente atento a su estado de ánimo.

Si ninguna de las opciones anteriores parece funcionar, te recomendamos llevar a tu perrito al veterinario, ya que este comportamiento puede tratarse de un problema de ansiedad o nervios. No olvides que en algunos aspectos ellos son parecidos a nosotros.