¿Buscas un peludito para crecer tu familia? Crecer la familia es una decisión difícil y delicada de tomar, sin embargo, te tenemos buenas noticias, siempre hay un perro ideal para cada persona y estilo de vida.  Esto es lo que debe considerar antes de hacerse con un perro:

¿Es buen momento para tener un perro?

La llegada de un perro a casa marca un antes y un después. Los perros les gusta la rutina, requieren tiempo y suponen gastos. Tiempo para pasear, hacer ejercicio, para trabajar la obediencia y para crear un vínculo afectivo sano. También implica gastos: registro, material básico, comida, juego, aseo y veterinario. 

Un perro es un compromiso a largo plazo. Vivirás las distintas etapas de su vida y cada una tendrá unos requisitos específicos. Encontrar el perro ideal es encontrar el perro que mejor se adapta a tu estilo de vida, a tu forma de ser, y al entorno, físico y social, que le darás.

Debes de tener en cuenta:

1. Tamaño y espacio: El tamaño de tu hogar determinará el espacio que le puedes dar a tu perro para que esté cómodo. Los perros grandes necesitan más espacio vital y más comida, cosa que influirá en el gasto alimentario y en la necesidad, la duración y la intensidad de los paseos y el ejercicio.

2. Convivencia: debemos de hablar de personas y de otros animales ya que, por tamaño, por nivel de energía, o por alergias, una decisión impulsiva puede crear una nueva dinámica social en casa o causar accidentes.

3. Alergias y pelo: Ningún perro es 100% hipoalergénico: todos tienen tejido epitelial. Algunas razas pelechan de forma abundante, llenando la casa de pelo y de más polvo y ácaros, si no se hace una limpieza profunda con frecuencia. Otras razas como los Poodles, los Bichones o los Teckel sueltan mucho menos pelo y reducen los síntomas y las molestias de las alergias que este provoca.

4. Niños pequeños: Aunque lo normal es que un perro considere parte de su familia a los niños que hay en casa, siempre es importante socializarlo correctamente para que se acostumbre a las personas que vivirán con él.  No todos los perros tienen la misma paciencia o aguantan de tan buena gana los tirones y empujones. Algunas razas no son ideales para hogares con niños pequeños, porque son más independientes o nerviosas.

5. Vida social: Los perros pueden querer jugar y desarrollar vínculos afectivos con personas que no viven en su casa. Los hay tímidos, sociables y más juguetones. También los que son afectuosos con su familia, pero recelan de los extraños. Su estabilidad dependerá, en parte, de que tenga un entorno acorde a las características de su raza y su personalidad, pero también de que aprenda a distinguir situaciones y personas de amenazas. La etapa de socialización que se acaba a los 4 meses es crucial en la vida de un perro, para que no tenga problemas de comportamiento en el futuro.