Las puertas para perros ayudan mucho a que el humano no tema olvidar levantarse constantemente cuando el perro necesita salir de casa a hacer sus necesidades. 

Las puertas para perros son elementos perfectos para las viviendas donde existe un jardín. Por lo tanto, el perro podrá salir siempre que lo requiera para realizar sus necesidades o jugar, aún cuando no se encuentre su adoptante en casa. Por lo general, suelen estar instaladas justo en la parte inferior de las puertas de la casa, o en las que se dirigen hacia el jardín. Estas tienen una cierta similitud a las puertas gateras, pero con un tamaño mayor. 

A pesar de todo, estas tienen un cerrojo para que puedan cerrarse cuándo sea necesario, además de que existen diferentes modelos y tamaños.

Diferentes tipos de puertas para perros:

Existe una gran variedad de puertas para perros, entre las cuales se clasifican dependiendo del tamaño del perro, entre otros factores:

  • Puertas con chip: Este tipo de puertas solamente permite que pueda entrar o salir el perro, además de que son mucho más seguras y resistentes. Tienen la opción de programar un cierre automático. 
  • Puertas con sensor: Estas puertas funcionan con ayuda de un chip que se encuentra en el collar del perro o entre su piel, y es el que da acceso a la vivienda. Son totalmente programables y cuentan con sensores de humedad.
  • Puertas con variación de tamaño: Tienen variación de tamaño, se pueden seleccionar y ajustar de acuerdo al tamaño de su mascota.
  • Puertas automáticas: Las puertas automáticas utilizan un cierre magnético o electrónico y son muy seguras. También cuentan con un cierre con solapas magnéticas.

Puertas aislantes: Las puertas aislantes pueden proteger al perro del clima, es decir, del frío y del calor.